La calidad y la cantidad de los alimentos que ingresan a nuestro cuerpo no son lo único que pueden influir en nuestra salud sino también la forma en la que comemos. Así, te mostramos cinco hábitos al comer que pueden estropear tu dieta y perjudicar la salud.
Los peores hábitos al momento de comer
Para garantizar el cuidado de la salud y lograr una dieta de calidad, aconsejamos siempre ser conscientes y para ello, comer sentados a la mesa sin distractores. Asimismo, es recomendable evitar conductas de riesgo cómo pueden ser las que mostramos a continuación:
Comer a escondidas
Comer a escondidas implica que por alguna u otra razón estamos ocultando nuestro acto de comer o aquello que ingresa al organismo.
Puede ser síntoma de un trastorno alimentario no específico o bien, la consecuencia de prejuicios erróneos en nuestra dieta que determinan que por ejemplo, está prohibido disfrutar de un plato cargado de azúcares y calorías de vez en cuando.
Éste hábito puede propiciar el ingreso de calorías en apreciables proporciones a nuestro cuerpo, sin dejarnos disfrutar de lo que comemos y lograr una relación sana con la comida.
Comer, picotear o picar mientras cocinamos
Ingresar alimentos al cuerpo (aún en pequeñas proporciones) mientras realizamos alguna actividad puede fomentar un consumo inconsciente y el subregistro de las calorias o cantidades ingeridas.
Ésta conducta puede propiciar excesos en la dieta habitual sin que ello implique mayor saciedad. Por eso, es siempre aconsejable comer sentados a la mesa y evitar el ingreso de alimentos mientras realizamos otras actividades.
Comer los sobrantes de comida para no tirar
Con el fin último de no tirar ni desperdiciar alimentos podemos desarrollar una conducta poco apropiada y que promueve excesos cómo es el hábito de consumir los sobrantes de comida.
Esto favorece un desajuste entre las necesidades de nuestro cuerpo y lo que ingresa verdaderamente al organismo, ya que estaremos comiendo aún después de habernos saciado, no respetando las señales de nuestro cuerpo.
Comer muy rápido y sin masticar
Comer a gran velocidad puede conducirnos a un mayor ingreso de alimentos y calorías en cada ingesta ya que la saciedad demora unos minutos en manifestarse en nuestro organismo.
Por otro lado, una ingesta rápida no nos ayuda a digerir adecuadamente los alimentos, ya que entorpece la masticación y al mismo tiempo, no nos permite saborear y disfrutar con calma de aquello que estamos consumiendo.
Comer de noche, en medio de nuestro descanso nocturno
Despertarse por la noche y asaltar la nevera con la finalidad de consumir alimentos puede ser una conducta muy poco sana para el organismo, ya que implica en cierta forma una ingesta a escondidas u oculta de alimentos, en un momento del día en que nuestro cuerpo pretende relajarse y dormir.
Este hábito es propio de los llamados “comedores nocturnos” un trastorno alimentario no específico qur caracteriza al mismo tiempo, a quiénes desarrollan atracones.
Dado que puede afectar la calidad de nuestro descanso nocturno y promover excesos al momento de comer que en nada favorecen a la salud del organismo, lo recomendable es controlar o evitar su desarrollo
Estos son cinco comportamientos o hábitos al comer que pueden estropear tu dieta y tu salud si se desarrollan de forma cotidiana.
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Cinco hábitos al comer que pueden estropear tu dieta y perjudicar la salud
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Gabriela Gottau
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Muchas personas delgadas se exasperan por la dificultad que tienen a la hora de ganar masa muscular, sobre todo en lo que respecta a la cantidad de comida que tienen que comer para llegar a los requerimientos previstos.
En este artículo te explicamos la mejor estrategia que puedes seguir para lograr ganar masa muscular si eres delgado o delgada.
¿Dónde tiene realmente el problema una persona delgada?
El verdadero problema de una persona delgada a la que le cuesta ganar masa muscular no está en ninguna cuestión metabólica o genética. El problema es más bien logístico por la dificultad de comer toda la comida que debería.
Es común que las personas delgadas digan en consulta que por más que comen no ganan peso. Pues bien, estas personas suelen sobreestimar lo que comen. Cuando les pides que te rellenen un diario de comidas descubres que el total de calorías no es tan elevado como se piensan y lo que suele suceder es que se fuerzan a hacer una comida muy grande pero luego se pasan el resto del día llenos y empachados. Se acuerdan de lo primero, pero no de lo segundo.
No queremos decir que mientan deliberadamente, es una conducta inconsciente que de hecho, en personas con sobrepeso sucede a la inversa: infraestiman lo que comen. Estos últimos puede que coman correctamente en las comidas principales pero tienden a obviar lo que comen entre horas, los refrescos, los zumos o el aceite que añaden a la ensalada.
Sea como fuere, nuestro perfil de persona delgada no come lo que debería comer. Aunque hemos dicho que la genética no es el problema, no podemos obviar que algo de predisposición a ser delgado puede existir, pero es que una vez más, la aportación que hace la genética a la ecuación es muy pequeña porque las personas que tienden a ser delgadas también suelen ser las mismas que no paran quietas en ningún momento del día, es decir, son muy activas.
Esta actividad diaria es lo que provoca que necesiten grandes cantidades de comida para lograr subir de peso y por lo tanto ganar masa muscular.
¿Qué estrategia puede seguir una persona delgada para ganar músculo?
A nivel de entrenamiento, nada especial, es decir, no existen entrenamientos para personas delgadas y entrenamientos para personas con sobrepeso.
A nivel nutricional la estrategia podría resumirse en tres pilares fundamentales:
Planificación
Aumento de la frecuencia de comidas
Inclusión de comidas líquidas o semilíquidas
Planificación
Es importante que una persona delgada tenga un plan que seguir para que no se encuentre a las tres de la tarde con una sola comida en el cuerpo y se dé cuenta que ya no va a darle tiempo a comer la cantidad de comida programada.
Para ello lo ideal es que un dietista o él mismo planifique las comidas que va a hacer, cuando las va a hacer y cómo las va a hacer. De esta manera se asegura que ya desde el momento en el que se levanta empieza a cumplir con los objetivos previstos. Así hasta que se acuesta.
Aumento de la frecuencia de comidas
Realmente no hay un número de comidas diarias que debas hacer para ganar de peso, es decir, no se gana peso por comer más o menos veces, se gana peso en función del cómputo total de calorías que se acaban ingiriendo a lo largo del día o de la semana o del mes.
Ahora bien, si sabemos que tenemos dificultades para comer la cantidad de comida que debemos comer, tres comidas al día seguramente se te atraganten. No es lo mismo dividir 3500 calorías en tres comidas que en cinco o seis. En nuestro caso particular seguramente te sea más fácil comer más veces para poder asumir ese volumen de alimento sin sentirte abrumado.
Inclusión de comidas líquidas o semilíquidas
Por último, el formato de las comidas es importante para mantener equilibrada tu saciedad.
Dado que hay mucho volumen de alimento que comer, trata de preparar algunas de las comidas, no todas, en formato líquido o semilíquido. Esto mejorará la digestibilidad de lo que comes y las digestiones durarán menos.
Prueba con batidos, zumos de frutas o gazpachos.
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“Por más que como no gano ni peso ni músculo ¿qué puedo hacer?”
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Ángel Gardachal
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Si te has propuesto hacer ejercicio pero no puedes permitirte pagarte el gimnasio, la mejor opción es que comiences a correr por las calles de tu cuidad o campo. Para ello hay que estar bien equipado y ahora en los 8 días de Oro de El Corte Inglés puedes conseguir una gran selección de zapatillas al mejor precio:
Zapatillas Nike
React Infinity Run Flyknit 2
Este modelo te acompañará en todas tus carreras ya que están diseñadas para un mayor aguante corriendo. La parte superior incorpora cables Flywire y tecnología Flyknit para ofrecer sujeción y transpirabilidad al pie y la suela flexible añade comodidad en todas las partes de la pisada.
Su precio es de 111,95 euros 159,95 euros.
Zapatillas de running de hombre React Infinity Run Flyknit 2 Nike
Downshifter 11
Un modelo económico que aporta sujeción en la zona del tobillo y una amortiguación suave en la zancada. Lleva cierre de cordones ajustable y la suela de goma tiene ranuras en la parte inferior para crear tracción y aportar flexibilidad.
Su precio es de 41,95 euros 59,95 euros.
Zapatillas de running de hombre Downshifter 11 Nike
React Escape RN
Para las amantes del animal print, este modelo lleva detalles de leopardo en la parte trasera para darle un aire distinto. Están recubiertas de material de espuma para un mayor confort y la suela de goma resistente está ideada para correr sobre pavimento.
Su precio es de 76,95 euros 109,95 euros.
Zapatillas de running de mujer React Escape RN Nike
Winflo 8 Shield
Estas zapatillas ofrecen una tracción y agarre óptimo para cualquier pista incluso en días de lluvia. La tecnología Air Zoom en el talón y la puntera proporcionan una mayor amortiguación.
Su precio es de 73,45 euros 104,95 euros.
Zapatillas de running de mujer Winflo 8 Shield Nike
Air Zoom Structure 24
Este modelo cuenta con una amortiguación suave y un ajuste seguro para sumar kilómetros. La unidad Zoom retorna la energía utilizada en cada zancada y el tejido de malla situado en zonas estratégicas aumenta la ventilación del pie.
Su precio es de 83,95 euros 119,95 euros.
Zapatillas de running de hombre Air Zoom Structure 24 Nike
Flex Experience Run 10
Se trata de unas zapatillas sencillas y versátiles que están diseñadas para facilitar el movimiento. Las ranuras de la suela exterior hace que el pie se mueva de forma natural y el talón acolchado ofrece la comodidad que necesitas al correr.
Su precio es de 45,45 euros 64,95 euros.
Zapatillas de running de mujer Flex Experience Run 10 Nike
Run Swift 2
Pensadas para carreras cortas, cuentan con una suela exterior duradera que se adapta a cualquier ritmo. El tejido de malla aporta la ventilación necesaria mientras que la amortiguación de espuma da mayor suavidad a la planta.
Su precio es de 45,45 euros 64,95 euros.
Zapatillas de running de hombre Run Swift 2 Nike
Renew Run 2
Este modelo ofrece una pisada suave y fluida gracias a su amortiguación de espuma que se adapta al pie. El tejido de malla sintético además de proteger el pie hace que transpire y da más espacio para los dedos del pie.
Su precio es de 62,95 euros 89,95 euros.
Zapatillas de running de mujer Renew Run 2 Nike
Zapatillas Under Armour
Charged Pursuit 3
Estas zapatillas están recubiertas totalmente por tejido de malla transpirable con tecnología Charged Cushioning contra impactos. Tanto la zona del tobillo como la lengüeta están acolchadas con espuma y una plantilla que se adapta a la forma del pie.
Su precio es de 45,45 euros 64,95 euros.
Zapatillas de running de hombre Charged Pursuit 3 Under Armour
Charged Breeze
Si tu problema es que tu pie tiende a sudar demasiado, este modelo es para ti ya que tiene una alta transpirabilidad y es muy ligero. El tejido de malla en formato botín hace que la ventilación aumente y va acompañado de una suela exterior de goma maciza con almohadillas colocadas estratégicamente para una mayor durabilidad.
Su precio es de 62,95 euros 89,95 euros.
Zapatillas de running de hombre Charged Breeze Under Armour
Surge 3
Si buscas un modelo low cost eficaz, este es para ti ya que es ligero y lleva tejido de malla transpirable. El cierre de cordones se ajusta al pie junto con la lengüeta acolchada y la suela de goma.
Su precio es de 38,45 euros 54,95 euros.
Zapatillas de running de hombre Surge 3 Under Armour
Zapatillas Adidas
Ultraboost 22
Para un ajuste superior, estas zapatillas incorporan un tejido Primeknit+ que crea un efecto calcetín en el tobillo. El resto de sus materiales tienen orígenes reciclados que, junto a la suela de amortiguación suave, hacen que sean una buena opción para correr.
Su precio es de 132,95 euros 189,95 euros.
Zapatillas de running de hombre Ultraboost 22 adidas
Run Falcon 2.0 TR
Un modelo muy femenino en tonos rosas y negros que cuenta con tejido transpirable muy ligero para aumentar la velocidad de carrera. Además, llevan suela de goma resistente al desgaste y mediasuela de EVA con refuerzo.
Su precio es de 41,95 euros 59,95 euros.
Zapatillas de running de mujer Run Falcon 2.0 TR adidas
Zapatillas Puma
Velocity Nitro
Unas zapatillas ligeras, con alta capacidad de respuesta y ultra cómodas para que sean lo más practicas posibles. La suela exterior de goma con amortiguación está pensada para recorrer largas distancias sin problema.
Su precio es de 83,95 euros 119,95 euros.
Zapatillas de running de mujer Velocity Nitro Puma
Deviate Nitro WTR
Para los días de lluvia, ficha estas zapatillas con tejido impermeable y repelente para que nada te pare. Tienen detalles reflectantes para que puedes hacer ejercicio de noche y un alerón en el talón para mayor visibilidad.
Su precio es de 118,95 euros 169,95 euros.
Zapatillas de running de hombre Deviate Nitro WTR Puma
Nota: algunos de los enlaces aquí publicados son de afiliados. A pesar de ello, ninguno de los artículos mencionados han sido propuestos ni por las marcas ni por las tiendas, siendo su introducción una decisión única del equipo de editores. Los precios y disponibilidad pueden variar tras la publicación.
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15 zapatillas de running que puedes fichar para comenzar la rutina en los Días de Oro de El Corte Inglés (y a precio rebajado)
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Vanesa Soto
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Cuando hablamos de trabajar la espalda con distintos ejercicios, siempre nos imaginamos realizar ejercicios muy intensos (aunque también tienen mucho que ver con el cuidado de esta), cuando también existen ejercicios de movilidad que nos pueden ayudar con nuestra higiene postural.
En este artículo os vamos a proponer algunos ejercicios, tanto de movilidad como de fuerza para que tengáis una espalda fuerte y saludable.
Cat Camel
Este es un sencillo ejercicio que podemos practicar no solo para estirar la musculatura de nuestra zona lumbar sino también para trabajar la movilidad de nuestra columna torácica o parte alta de la espalda.
Este ejercicio se trata de ponernos en cuadrupedia y realizar una flexión y extensión torácica con el fin de mejorar la flexibilidad y movilidad tanto del propio torso como de la zona lumbopélvica.
Bird Dog
El core también es una parte fundamental a la hora de tener una buena salud postural y de nuestra espalda en general. El Bird Dog es un ejercicio que al principio, aunque puede ser un poco complicado ya que genera mucha inestabilidad por tener únicamente apoyadas dos extremidades, es un ejercicio buenísimo para nuestra espalda por el impacto positivo que tiene sobre todo nuestro core.
Dead Bug
El Dead Bug puede tener varios niveles de complejidad. Una manera eficiente de hacer este ejercicio es, tumbarnos boca arriba con los brazos extendidos hacia arriba con una flexión de cadera dejando las rodillas a 90º. A continuación extendemos por completo una pierna hacia delante y flexionamos por completo el hombro de la extremidad contraria, y volvemos y repetimos lo mismo pero al revés. Si queremos incluir más intensidad, podemos colocarnos pesas en los tobillos o coger discos pequeños de 1,25 o 2,5 kg.
Rotación lumbar y torácica
En este ejercicio la columna permanece firme y estática sobre el suelo mientras son las piernas las que provocan la rotación respecto a la columna.
Un añadido interesante al movimiento es utilizar un foam roller que colocaremos entre nuestras rodillas para mantener ambas caderas paralelas entre si.
Este movimiento de rotación torácica puede hacerse manteniendo el tren inferior fijo e inmóvil pero en esta opción que te explicamos lo lograrás de manera más sencilla ya que será el propio peso de tus piernas las que te permiten realizar la rotación sin apenas esfuerzo.
Curl Jefferson
Se ha demonizado en gran medida la flexión lumbar. Pero hemos de recordar que la demonización de algo viene siempre por el miedo y la ignorancia sobre esa cosa. Buscamos aumentar la tolerancia de nuestra columna a la flexión lumbar que normalmente es muy baja debido a nuestro estilo de vida sedentario. Es importante comenzar de arriba a abajo flexionando la columna vértebra a vértebra desde las cervicales a las lumbares.
Stiff Leg Deadlift
Este ejercicio, una variante del peso muerto convencional, es un ejercicio que implica muchísimo la cadena posterior por el hecho de que, a la hora de realizar el ejercicio, hemos de tener la rodillas totalmente (o casi) extendidas. Empezar el ejercicio con las rodillas así, implica que partamos con la cadera muy flexionada y tengamos que recurrir a los músculos extensores de la cadera (isquios, glúteo, etc) para realizar el ejercicio.
Un ejercicio, que de por sí genera mucho estrés y estimula muchísimo la cadena posterior, realizando esta variante, nos ayudará a mejorar los músculos extensores de la cadera y nos ayudará a levantar más kilos en un peso muerto convencional.
Seal Row
Este es un ejercicio que es muy poco frecuente de ver en los gimnasios, pero es muy bueno si queremos trabajar nuestra espalda. Para realizar este ejercicio, debemos inclinar el banco y realizar el gesto de remo con las mancuernas.
Como sabemos, trabajar en distintos ángulos y posiciones, nos permite trabajar completamente nuestra espalda y, por tanto, mejorar su calidad muscular.
Face Pull
El ejercicio del Face Pull es un ejercicio que ha cogido mucho protagonismo por los increíbles beneficios que tiene sobre la postura, la cintura escapular y los rotadores internos del hombro.
Un problema que suele haber en muchas ocasiones es que forzamos muchas veces la rotación externa del hombro con ejercicios de empujes y tirón, pudiendo llegar a ser perjudicial.
Jalón unilateral
Normalmente solemos realizar los ejercicios de manera bilateral, es decir, utilizando ambas extremidades, sin tener en cuenta que, por muy bien que hagas el ejercicio, lo más seguro es que tengas una descompensación de fuerza entre ambas extremidades.
Por esta razón, es importante realizar ejercicio unilaterales, como este jalón, en el que enfatizamos en mayor medida el estiramiento del dorsal y la aducción del hombro en el plano frontal.
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Nueve ejercicios para cuidar tu espalda que puedes hacer todos los días
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Guille Andreu
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Ordenar nuestro amado frigorífico puede convertirse en una auténtica odisea si no contamos con unas nociones mínimas de seguridad alimentaria. Lo más probable es que a diario almacenemos alimentos sin ningún tipo de criterio, y tampoco remordimiento. Pero el peligro acecha en cada esquina: los microorganismos patógenos están esperando cualquier despiste para hacer de las suyas.
Un huevo roto o una bandeja de pollo descongelado pueden convertirse en tu peor pesadilla si no mantienes unos mínimos de higiene y orden en la nevera. Te contamos cuál es la mejor forma de almacenar alimentos en el frigorífico para evitar intoxicaciones alimentarias y disfrutar de la comida sin riesgos.
La puerta del frigorífico
La primera ubicación que encontramos al abrir el refrigerador es la mismísima puerta. Precisamente, en la puerta del frigorífico se comete uno de los mayores atentados contra la seguridad alimentaria: el almacenaje de los huevos.
El huevo es un alimento microbiológicamente muy activo, y como tal puede presentar de forma natural Salmonella en su cáscara. Salmonella es una bacteria patógena responsable de muchos casos de gastroenteritis en todo el mundo, que puede causar mayores complicaciones en niños y ancianos. No hay que confiarse con ella.
En este sentido, no es conveniente ubicar los huevos en la puerta del frigorífico ya que son muy sensibles a los cambios de temperatura. La puerta del frigorífico es la zona más expuesta a esta variación de temperatura, por lo que debemos guardar en ella aquellos productos no perecederos como salsas, bebidas y mermeladas. Evita guardar aquí huevos, leche y otros procesados sensibles como gazpacho y salmorejo.
Primer estante del frigorífico
Al contrario de lo que muchas personas creen, los lácteos y los huevos no tienen por qué ir prioritariamente en la primera estantería del frigorífico. Esta ubicación es idónea para aquellos productos abiertos y sobras de comida, que necesitan un rápido consumo. De esta forma siempre tendremos más a mano los productos que van a aguantar menos tiempo en buenas condiciones.
Igualmente, es interesante ubicar aquellos alimentos próximos a consumir en las posiciones delanteras, relegando aquellos productos con mayor vida útil a las partes traseras del frigorífico. Este consejo es válido para cualquier estante del frigorífico, y también de nuestra despensa. De esta forma disminuimos notablemente el desperdicio de alimentos.
Estantes intermedios
No tenemos una bola mágica para saber cuál es el tamaño de tu frigorífico, pero sean cuales sean sus dimensiones siempre tendrá un estante intermedio, o varios de ellos. Esta ubicación es idónea para los lácteos, embutidos y huevos, así como platos precocinados. De esta forma, aquí es donde debemos guardar los yogures, kéfir, quesos, salchichón, mortadela y huevos frescos, entre otros alimentos pertenecientes a estas categorías.
Estas zonas son ideales en cuanto a conservación, ya que mantienen una temperatura fría adecuada para los alimentos de origen animal. Por otro lado, es interesante que no juntemos excesivamente los alimentos. Es decir, hay que dejar espacio suficiente entre los envases para que el frío pueda circular y enfriar adecuadamente los alimentos.
Último estante del frigorífico
La última sección de nuestro electrodoméstico fetiche debe utilizarse cuidadosamente. Aquí se recomienda ubicar aquellos alimentos a descongelar, como carnes y pescados. Precisamente, estos alimentos también deben vigilarse estrechamente ya que pueden contener patógenos de forma natural. Ahí reside la importancia de almacenarlos de forma hermética y separada del resto de materias primas, para evitar contaminaciones cruzadas.
Los jugos que sueltan carne y pescado congelado a menudo pueden manchar otros envases y alimentos del frigorífico, de ahí que se aconseje utilizar parte más baja del frigorífico para su almacenamiento. Aunque no estén en descongelación, también debemos usar la última balda del frigorífico para almacenar carnes y pescados frescos por los mismos motivos microbianos comentados previamente.
Cajón de frutas, verduras y hortalizas
Su propio nombre lo indica, aquí debemos almacenar aquellos vegetales frescos que se estropean fácilmente como berenjena, calabacín, zanahoria, brócoli, lechuga y un largo etcétera de alimentos saludables. ¿Y qué hay de las frutas? Merecen mención aparte, ya que no siempre necesitan ir al frigorífico: algunas frutas no necesitan frío para su conservación.
De hecho, es preferible que permanezca lejos del frío para mejorar sus propiedades organolépticas y vida útil. Son las frutas climatéricas, aquellas que siguen madurando una vez recolectadas del árbol: por ejemplo plátanos, peras, manzanas, tomates y aguacates. Si están muy maduras podemos guardarlas en el frigorífico para apurar sus últimos instantes de vida, pero no es conveniente hacerlo ya que pierden sabor con el frío. Además, es conveniente guardarlas lejos de las frutas no climatéricas, las que no maduran una vez las cortamos del árbol: naranjas, fresas, ciruelas, uvas o piña.
Por otro lado, vegetales como las patatas, cebollas y ajos deben guardarse siempre fuera del frigorífico. A ser posible, en lugares oscuros, frescos y bien ventilados para favorecer su conservación. También de forma separada: no es recomendable mezclar patatas y cebollas en el mismo habitáculo, ya que su conservación puede verse mermada. Concretamente, la humedad de la patata puede disminuir la vida útil de las cebollas, favoreciendo la proliferación de microorganismos como el moho.
Recomendaciones de higiene alimentaria en el frigorífico
Mantener un adecuado orden de alimentos en el frigorífico no es suficiente para evitar intoxicaciones alimentarias. También existen otros consejos útiles que debemos atender para que no se nos complique la seguridad alimentaria en casa:
Limpia el frigorífico a fondo aproximadamente de forma mensual.
Mantén su temperatura a un máximo de 4 ºC.
Vigilar las fechas de caducidad, y no consumas alimentos una vez que las hayan sobrepasado.
Lee las etiquetas de los alimentos para saber cómo almacenarlos.
Usar el principio “FIFO” (first in, first out). Lo que decíamos antes: lo primero que entra es lo primero que sale. Así combatiremos también el desperdicio alimentario.
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La forma más segura de organizar tu nevera de arriba a abajo
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por
Mario Sánchez
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Durante el día de ayer recibimos con sorpresa la noticia de que Bruce Willis se retiraba del mundo de la interpretación. La familia del interprete de películas tan míticas como “Jungla de Cristal” (y todas sus secuelas) o “El Sexto Sentido” lanzaba ayer un comunicado en el que indicaban que Willis ha sido diagnosticado con afasia reciéntemente.
Dicha enfermedad, y la forma en que ha afectado a las capacidades cognitivas del actor de 67 años, sería la causa de su retirada como actor. Pero, ¿qué es la afasia, cuáles son las causas de su aparición y de qué manera afecta a las personas que la sufren?
Qué es la afasia
La American Speech-Hearing-Language Association (ASHA) indica que se trata de un trastorno a consecuencia de una lesión a las partes del cerebro responsables por el lenguaje. Este trastorno puede provocar problemas con destrezas como la expresión, la comprensión, la lectura y la escritura.
En cualquier caso, los efectos varían dependiendo de si es el hemisferio derecho o el izquierdo el que está afectado. En cualquier caso, los síntomas habituales pueden variar desde problemas para entender a los demás (especialmente en el caso de la afasia receptiva), problemas de expresión y de comprensión (en la afasia expresiva) o problemas con el lenguaje escrito. Algunos afectados pueden presentar también problemas de deglución o apraxia.
Los síntomas variarán dependiendo de si la afasia es leve o grave. En los casos más leves, la persona afectada puede incluso mantener conversaciones sin problema en algunos casos. Sin embargo, en los casos más graves, pueden llegar a no entender nada de lo que se le diga o ser incapaz de comunicarse.
Cuáles son las causas de la afasia
Existen varias causas que pueden provocar la afasia, como daños cerebrales producidos por tumores, lesiones graves en la cabeza, infecciones o algún proceso degenerativo. Sin embargo, lo más habitual es que la afasia aparezca a causa de el daño provocado por un accidente cerebrovascular. Esto provocaría que se diera una falta de suministro sanguíneo al cerebro, causando daños en las áreas cerebrales encargadas de controlar el lenguaje.
Algunas personas pueden sufrir episodios de afasia temporal, provocados por diferentes causas como convulsiones, accidentes isquémicos o, incluso, migrañas.
Además de recibir tratamientos médicos y farmacológicos, la persona afectada puede necesitar acudir a rehabilitación del habla y del lenguaje. La eficacia puede depender de la gravedad de la afasia, pero la mayoría consiguen avances aunque no siempre se recuperen del todo.
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Qué es y por qué aparece la afasia, el trastorno del lenguaje por el que Bruce Willis se retira de la actuación
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Iria Reguera
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Las fresas así como los fresones son frutas que encuentran su mejor momento por estos meses del año y no podemos dejar de aprovechar en nuestros platos. Por eso, te contamos sus propiedades beneficios y como usarlos en la cocina.
Las propiedades de las fresas
De una planta rastrera denominada fresa o frutilla obtenemos estos frutos comestibles de igual nombre, tamaño reducido y color rojo intenso cuando están maduros.
Se trata de una fruta con reducido aporte calórico que puede brindarnos vitamina C en elevadas proporciones así como también vitaminas del grupo B, sobre todo ácido fólico y otros nutrientes de calidad como potasio y fibra en apreciables cantidades.
Las fresas cosechadas 100% maduras son las que mayor proporción de compuestos fenólicos poseen, que son los responsables de las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de este pequeño fruto.
Además, las fresas y fresones pueden brindarnos esteroles vegetales, con propiedades hipolipemiantes o moderadoras de los lípidos en sangre en el cuerpo humano.
Como otras frutas frescas, resultan un alimento concentrado en nutrientes de calidad para el organismo con alto contenido acuoso y baja densidad energética.
Los beneficios del consumo de fresas
Las fresas, por su riqueza en compuestos bioactivos para el organismo y sus nutrientes de calidad pueden enriquecer la dieta habitual ayudando entre otras cosas, a la pérdida de peso.
Por otro lado, su contenido en polifenoles puede ser de utilidad para prevenir el estrés oxidativo en el organismo así como procesos inflamatorios que pueden dar origen a muchas enfermedades, entre ellas cáncer, síndrome metabólico, diabetes u otras.
Se han comprobado los beneficios a nivel vascular del consumo de fresas, lo cual influye favorablemente en la salud cardiometabólica al igual que la ingesta de otra bayas o pequeños frutos rojos.
Tal como otras frutas frescas, las fresas en el marco de una dieta saludable y otros hábitos beneficiosos para el organismo, pueden contribuir al adecuado funcionamiento del mismo así como a alejarnos de enfermedades diversas.
Cómo usar fresas en la cocina
Para aprovechar al máximo las propiedades de las fresas aconsejamos consumirlas frescas, e incluirlas esta misma forma en diferentes platos. Para ello, es clave realizar una limpieza y lavado adecuado previo a su utilización, ya que en este pequeño fruto pueden acumularse impurezas y microorganismos fácilmente.
Tras haber lavado con suavidad pero de forma correcta cada una de las fresas, podemos incluirlas en brochetas de frutas, en una macedonia casera, en un smoothie bowl para el desayuno o bien, crear unas fresas rellenas para comer entre horas o un mousse de fresas y queso fresco para servir como postre saludable.
Además de platos dulces, podemos crear preparaciones saladas que aprovechan la ligera acidez y el dulzor suave de las fresas como por ejemplo una ensalada con espinacas y queso de cabra, un sándwich con pollo, o una ensalada con brotes y frutos secos.
En esta temporada, no podemos dejar de aprovechar las propiedades y beneficios de las fresas por lo cual, aconsejamos incluir ésta fruta en la dieta habitual sobre todo por estos meses del año en que encuentra su relación precio- calidad.
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Todo sobre las fresas: las propiedades, beneficios y usos de esta fruta de temporada
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Gabriela Gottau
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El aceite de oliva, sobre todo en su versión extra virgen, constituye una excelente fuente de ácidos grasos monoinsaturados y compuestos fenólicos con efecto antioxidante en el organismo. Sin embargo, para aprovechar al máximo sus propiedades es importante una adecuada conservación por eso, dejamos las claves para almacenar el aceite de oliva en casa de forma correcta.
Almacenamiento lejos de la luz, el calor y la humedad
El aceite de oliva extra virgen es un producto que puede tener larga vida útil, pero a medida que pasa el tiempo el mismo sufre cambios a poco a poco, tanto en su aroma como en su sabor y también, en sus componentes.
Por ello, un adecuado almacenamiento de este cuerpo graso debería ser en envases opacos que lo protejan de la luz solar y al mismo tiempo, en un lugar seco, ventilado y fresco, pues las altas temperaturas también pueden propiciar su deterioro, favoreciendo su enranciado.
Así, guardarlo cerca del horno, al lado de la ventana o en lugares en donde la humedad es alta y los cambio de temperaturas notorios no es buena idea, si buscamos preservar todas las propiedades del aceite de oliva extra virgen.
Despensas oscuras o con luces indirectas, lugares ventilados y sin humedad o alejados de los contrastes térmicos y las fuentes de calor. son la mejor alternativa para almacenar nuestro aceite de oliva.
La nevera, una alternativa poco habitual para su almacenamiento
Si colocamos el aceite de oliva extra virgen en la nevera los cambios pueden retrasarse en este cuerpo graso, sin embargo ocurrirá la solidificación del mismo que posteriormente tardará en licuarse para su utilización habitual.
Por eso, guardar en la nevera el aceite de oliva no es la mejor alternativa si lo utilizamos de manera cotidiana, pero sí podemos enfriarlo si pasará largo tiempo sin utilizarlo o si no tenemos otro espacio fresco y sin luz directa en nuestra despensa.
Siempre es importante recordar que exponer a la luz, el calor y el oxígeno al aceite de oliva implica propiciar su deterioro. Por ello, las botellas opacas de lata o de vidrio y las despensas frescas, ventiladas y sin olores intensos siempre son la mejor opción para conservar tanto el sabor y el olor del aceite de oliva extra virgen así como también, sus propiedades y compuestos beneficiosos para el organismo.
En Vitónica | Nueve trucos sencillos para conservar o alargar la vida útil de éstos alimentos durante más tiempo
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Claves para almacenar el aceite de oliva en casa y aprovechar al máximo sus propiedades
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por
Gabriela Gottau
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Entrar en redes sociales ahora mismo – o leer un periódico – supone una constante exposición a desgracias. Una detrás de otra. Por un lado, las terribles noticias sobre Ucrania, acompañadas en muchas ocasiones de imágenes que no podemos quitarnos de la cabeza en semanas. Por otro, el miedo constante al desabastecimiento, la subida del precio de absolutamente todo y, si queda hueco, nuevas amenazas de una vuelta inminente de las grandes cifras de contagio por COVID.
Es tal el bombardeo de noticias catastróficas y dramáticas que dan ganas de no acercarnos a un teléfono, ordenador o periódico nunca más. Pero, al mismo tiempo, no podemos dejar de mirar y mirar las noticias. ¿Si nos hacen sentir tan mal por qué tenemos esa necesidad constante de estar informados? Por qué nos pasamos horas y horas haciendo scroll en la pantalla de nuestro móvil para seguir absorbiendo información.
Un informe de la American Psychological Association encontraba que más de la mitad de la población de Estados Unidos aseguraba que las noticias les causaban estrés, ansiedad e, incluso, problemas para dormir. Sin embargo, 1 de cada 10 adultos aseguraban revisar las noticias al menos una vez cada hora y hasta el 20% indicaban que miraban constantemente su feed de redes sociales donde podían ver numerosas noticias. ¿Qué fenómenos hay detrás de esta necesidad de estar informados aunque nos genere malestar?
El FOMO podría ser una de las explicaciones
En los últimos años no dejan ser surgir nuevas palabras o acrónimos (casi siempre en inglés) destinados a explicar fenómenos habituales, que no son nuevos, pero que no tenían nombre comunmente aceptado hasta ahora. Este es el caso del FOMO, Fear of Missing Out en inglés o, lo que es lo mismo, miedo a perdernos algo. Esto se aplica, especialmente, al ámbito de las redes sociales y la tecnología.
Básicamente, sería la necesidad de estar pernamentemente conectados, informándonos y comunicándonos con otros digitalmente para no perdernos nada. Pero no solo eso, sino que las investigaciones al respecto señalan que el FOMO desencadenaría también un comportamiento compulsivo con el fin de mantenernos conectados.
Uno de los problemas asociados, precisamente, al FOMO es un mayor riesgo de padecer ansiedad, depresión y menor percepción de calidad de vida, además de un mayor tiempo de uso de teléfonos y otros sistemas de conexión a internet y redes sociales.
Algunas investigaciones han encontrado que el 50% de la población analizada sufría FOMO al menos una vez al mes y el 15% aseguraba sufrirlo de forma semanal. No es de extrañar, por tanto, que muchos de nosotros vivamos enganchados al teléfono y a las redes sociales y no podamos dejar de informarnos aunque nos genere ansiedad.
Acudimos al doomscroolling para reducir la incertidumbre, pero funciona mal
Durante la pandemia empezamos a escuchar hablar del “doomscrolling” o “doomsurfing”. Se trata de un término utilizado para describir la necesidad que algunas personas sufren de informarse contántemente – especialmente sobre noticias negativas -.
La diferencia con el FOMO es que no se hace como forma de estar permanentemente conectado y no perderse nada, sino como método para intentar reducir la incertidumbre y miedo que las noticias de desgracias como la pandemia, la guerra, etc. nos pueden generar. El problema es que, aunque en el momento puede dar la sensación de ayudar, a largo plazo no parece ser la opción más adaptativa para tranquilizarnos o aliviar nuestro miedo.
Y es que, aunque en el momento puede darnos cierta sensación de control, esta es irreal. De hecho, mucha de la información que encontramos haciendo doomscrolling es negativa y puede aumentar nuestro malestar y nuestros niveles de ansiedad.
Lo que está en nuestra mano para alejarnos de la sobreinformación
Sabemos que, probablemente, intentar dejar de leer constantemente las noticias y de ver información sobre la situación nos ayudaría a tener menos ansiedad. El problema es que es más fácil decirlo que hacerlo. Si no ya hubiéramos parado.
Una de las cosas que podemos intentar es seleccionar bien los canales por los que nos informamos y, sobre todo, ponernos franjas horarias para hacerlo. Podemos establecer un horario fijo en el que sí podemos mirar redes sociales y noticias. Es posible que, para empezar, necesitemos ponernos dos o tres franjas horarias al día y después ir rebajando poco a poco hasta quedarnos con solo una.
Cambiar el tiempo que utilizamos para estar conectados por actividades diferentes como pasar tiempo al aire libre, salir a caminar, leer un libro, quedar con familia y amigos, o iniciar un hobby también puede ser de ayuda. Cuanto más tiempo pasemos haciendo cosas que nos gustan y nos generan satisfacción, menos tiempo tendremos para dedicárselo a las redes sociales.
Si viéramos que solos no somos capaces, siempre podemos buscar ayuda profesional que nos dé las herramientas necesarias para buscar formas más adaptativas de lidiar con la incertidumbre y la necesidad de conexión.
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La noticia
Estar revisando todo el rato lo que pasa en Ucrania pero no puedo dejar de mirar
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Vitónica
por
Iria Reguera
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Ciertamente, pero tristemente también, es muy común que algunas personas subestimen algún tipo de deporte por algún motivo que, objetivamente, no tiene sentido.
Por desgracia, el running suele ser uno de ellos. Es normal para ciertos deportes contratar a un preparador para que te ayuden con una actividad física en particular como en los deportes de contacto, natación, etc. Pero por algún motivo, a la hora de practicar este deporte, hay personas que se piensan que correr equivale a andar más rápido y ya está.
Muchas personas empiezan a salir a correr por un motivo muy concreto, que es el de ponerse en forma. Pero, ¿y si te dijésemos que primero has de estar en forma para salir a correr?
Qué significa esto
La primera causa por la que las personas dejan de correr es la motivación, principalmente, porque no se ponen un objetivo concreto (y no, ponerse en forma no es un objetivo concreto ni una meta a corto plazo). Al principio es muy importante que cuando empecemos una actividad física, nos sintamos motivados. Es decir, que tengamos una imagen prospectiva nuestra ideal, con logros a corto, medio y largo plazo.
Si nuestro cerebro no recibe recompensas, al menos en el ámbito del entrenamiento, empieza a emitir malestar y emociones negativas, haciendo que nuestros niveles de motivación bajen considerablemente y acabemos por dejar la carrera.
Siguiendo por esta línea, unas de las causas principales por las que las personas abandonan esta actividad física con tantísimos beneficios para nuestra salud, son las lesiones. Correr requiere de una buena forma física para poder ser eficiente en los entrenamientos de carrera.
Cómo nos podemos poner en forma
Lo principal condición para estar en forma es realizar primeramente una programación de entrenamiento de fuerza, que no necesariamente tiene que ser en un gimnasio, ya que también podemos hacerlo en casa.
El entrenamiento de fuerza es indispensable por la sencilla razón de que, además de muchas otros factores, la tensión mecánica va a generar un fortalecimiento de todos nuestros tejidos, ya sea el tejido musculoesquelético, tendones, ligamentos, etc. (aunque estos dos últimos requieren una mayor cantidad de tiempo porque no están tan irrigados).
La tensión mecánica no es más que una perturbación de los tejidos de forma mecánica y química. El grado de tensión mecánica depende principalmente de dos aspectos fundamentales, la intensidad, que son los kilogramos de carga, y la duración de la tensión muscular, es decir, el tiempo que dura la aplicación de la carga.
Probablemente hayáis escuchado que para que haya una hipertrofia de la masa muscular, es necesario que exista tensión mecánica. Aunque esto es cierto, con esto no queremos decir que si queréis empezar a correr, tengáis que ganar mucha masa muscular, aunque sí que existan ciertas adaptaciones que permitan que vuestros tejidos sean capaces de aguantar los impactos repetidos durante la carrera.
Por otro lado, nuestras articulaciones, que son donde se unen dos o más huesos, serán más compactas, íntegras y funcionales.
Qué ocurre si únicamente queremos correr
El entrenamiento de fuerza no es algo que esté relacionado únicamente con el running, sino con todos los demás deportes y con la salud en general. Y si no lo hacemos por ser más eficiente en la carrera, al menos hazlo por compromiso contigo mismo.
No contamos ni sugerimos que este tipo de entrenamiento de fuerza tenga que ser como la de un culturista, powerlifter, etc., sino que sea por mejorar tu eficiencia en carrera que, a lo largo, lo agradecerás. Y, ¿Por qué decimos que mejorarás tu eficiencia en carrera?
Como hemos comentado anteriormente, no solo el entrenamiento de fuerza va a disminuir las probabilidades de que te puedas lesionar, sino que vas a mejorar tu rendimiento en carrera por el simple hecho de que, al realizar este tipo de actividad física (refiriéndonos al entrenamiento de fuerza), aumentará la fuerza que somos capaces de ejercer, independientemente de que ganemos masa muscular, ya que hay ciertas adaptaciones de fuerza que son neuronales.
Al aumentar la fuerza que somos capaces de aplicar, también mejoraremos nuestra potencia, una variable indispensable en este deporte, que no es más que la fuerza que podemos aplicar por unidad de tiempo, llegando no solo a cansarnos menos, sino que también correremos más rápidos.
Otros beneficios del entrenamiento de fuerza
Por si no os bastaba con disminuir vuestras probabilidades de lesionaros y de mejorar vuestra eficiencia de carrera, además de estos dos grandes beneficios en el running, hay otros sobre la salud general por lo que os sugerimos encarecidamente que se practique el entrenamiento de fuerza:
Mejora de la postura
Disminución de las probabilidades de padecer dolor crónico
Mejora en la sensibilidad a la insulina
Mejora de colesterol y triglicéridos sanguíneos
Mejora de la composición corporal
Mejora de la tensión arterial
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La noticia
Mejor que correr para ponerte en forma, ponte en forma para correr
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Vitónica
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Guille Andreu
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