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11 Oct

Las sesiones de fuerza pueden realizarse mezclando las variables de entrenamiento a nuestro antojo para potenciar más las ganancias de músculo o de fuerza, aunque las adaptaciones no pueden separarse por completo. Uno de esas variantes es la velocidad de ejecución de cada repetición, conocido como tempo. El tratamiento de esta variable puede hacernos ganar más o menos fuerza y masa muscular, por lo que debe ser tenida en cuenta. Esto es lo que recomienda la última publicación científica al respecto.

La velocidad importa a la hora de ganar fuerza

Una repetición puede realizarse más lenta o más rápida, es decir, puede tardar más segundos en completarse o menos. A su vez, dentro de cada repetición hay dos componentes que deben teneres en cuenta, ya que fijarnos solamente en la duración total de la repetición es un error.

Cada repetición consta de tres componentes del movimiento: la parte excéntrica, la parte concéntrica y la parte isométrica o de transición entre ellas. La fase excéntrica es cuando la carga nos vence a nosotros y tenemos que resistirla, por ejemplo, cuando descendemos hacia abajo en la sentadilla.

La fase concéntrica es cuando somos nosotros los que vencemos a la carga, por ejemplo, cuando subimos hacia arriba en la sentadilla. La fase isométrica o de transición es lo que ocurre entre las otras dos fases.

Una fase concéntrica lenta no produce las mismas adaptaciones que una fase excéntrica lenta, y esa es la razón por la que tenemos que mirar el tiempo en cada una de las fases y no el tiempo total de la repetición.

Tempo para aumentar la masa muscular

Cuando entrenamos para ganar masa muscular, la fase excéntrica juega un papel fundamental, pero suele ser el que se deja relegado al segundo plano. Nos centramos en la fase concéntrica, en empujar o tirar de una carga, y olvidamos la fase excéntrica, que nos ofrece aún más adaptaciones musculares.

En otros artículos de Vitónica hemos desarrollado extensamente este tema, por lo que nos ceñiremos a comentar que lo ideal es hacer una fase excéntrica lenta, de unos tres segundos, y una fase concéntrica más rápida, de un segundo. La fase entre ellas será también de un segundo, aprovechando la contracción o el estiramiento que tenemos en ese momento.

Tempo para aumentar la fuerza

Muchas personas se equivocan entrenando igual para ganar masa muscular que para ganar fuerza. El tiempo de duración de las repeticiones es una de las diferencias que solemos olvidar. Una publicación reciente en la prestigiosa Journal Strength Conditioning Research ha mostrado que las repeticiones lentas producen ganancias de fuerza lentas.

Más concretamente, las fases concéntricas lentas son las que producen adaptaciones lentas a la hora de ganar fuerza. La fase excéntrica, si bien no debe alargarse en exceso, sí tiene sentido que dure un par de segundos para controlar el peso y no crear rebotes innecesarios.

Sin embargo, cuando nosotros ejercemos fuerza para vencer la carga, debemos hacerlo de la forma más rápida y explosiva posible. En función de la carga que movamos, esa velocidad intencional rápida y explosiva puede verse lenta, pero no es porque nosotros intencionalmente queremos que sea así, sino porque, aunque estamos intentando que se mueva lo más rápido posible, esa es la velocidad más explosiva que se puede dar.

Por lo tanto, si tu objetivo es ganar fuerza, realiza una fase concéntrica lo más rápida que puedas, sea cual sea la velocidad real de la barra. En al fase excéntrica controla el peso durante un par de segundos. Ese será el tempo o velocidad recomendable de cada repetición a la hora de ganar fuerza.

En Vitónica | Entrenamiento de fuerza basado en la velocidad: qué es, para qué sirve y cómo podemos utilizarlo

Imágenes | Cottonbro Studio (Pexels), Victor Freitas (Pexels), Andrea Piacquadio (Pexels)


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Las repeticiones lentas pueden producir ganancias de fuerza lentas: esta es la velocidad que más fuerza te hará ganar

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por
Joaquín Vico

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11 Oct

Todos los caminos llevan a Roma, unos son más largos, otros mejores y algunos tienen más obstáculos que los demás. En este artículo describimos la historia de Kathleen Hart, ahora entrenadora de pérdida de peso, que consiguió bajar 30 kilos con un método tan simple que creerás que no funciona. Su ejemplo demuestra que hay cosas tan sencillas que las dejamos de lado, pero “la tontería” de subir escaleras e ir caminando a la compra pueden suponer grandes cambios de peso a largo plazo.

Kathleen Hart perdió 30 kilos de peso “paso a paso”

Kathleen Hart es entrenadora de mentalidad y pérdida de peso. Ha publicado recientemente un artículo en News week en el que explica como perdió 30 kilos utilizando un método muy simple. Como le ocurre a muchas personas, Hart iba al gimnasio a entrenar, pero era algo que despreciaba, y por esa razón, no conseguía objetivos.

En lugar de poner el foco en rutinas de gimnasio y alta intensidad, algo que detestaba, se centró en crear una rutina en la que tenía que dar un número determinado de pasos, que al inicio se alejaban mucho de los 10.000 que se recomiendan como regla general.

Empezó con 3.000 pasos dando un paseo con sus perros y su marido. En ese momento eso era todo lo que podía y quería hacer, ya que como sucede en numerosas ocasiones, tenía que compaginar los horas de trabajo, dos horas de distancia entre ida y vuelta y todo lo demás.

Un poco cada vez hace mucho al final del día

Como no tenía mucho más tiempo ni energía al llegar a casa, probó a levantarse de la silla de la oficina varias veces al día para dar una vuelta por el edificio. Esos pasos, aunque ni ella misma lo creía, sumaban mucho al final del día, por lo que en lugar de 3.000 que eran con los que comenzó, pasó a realizar más y más.

Encontró tiempo extra con los tópicos que hemos descrito muchas veces en Vitónica y habrás visto por muchos lugares: camina al supermercado, sube escaleras, bájate del metro una parada antes de tu llegada, etc.

Kathleen fue aumentando pasos rascando aquí y allá haciendo pequeñas caminatas en el trabajo, hacia la compra y cualquier momento que podía encontrar en sus días. Los fines de semana sumaba 2.000 pasos más a los 3.000 que tenía establecidos fijos, además de todos los pasos que iba aumentando gradualmente con las actividades cotidianas.

“Cuanto más caminaba, mejor me sentía”

Cuanto más caminaba, mejor me sentía. Fue genial para mis articulaciones; Me sentí como el Hombre de Hojalata después de que finalmente me engrasaran, detallaba Hart en su artículo. Utilizaba pulsera de actividad o reloj deportivo para medir sus pasos y su progreso, hasta que sin mucho esfuerzo extra, estaba ya en 10.000 pasos diarios.

Fue esa la forma en la que perdió 30 kilos de peso, ayudada por una dieta más saludable. La bajada de peso no fue “milagro” como suele venderse, sino que tardó siete meses, lo que da una media de un kilo por semana, que es algo asequible y una meta alcanzable.

Durante dos años y medio ha mantenido el peso perdido, que es la parte más complicada en la pérdida de peso. Hay días que está más ocupada, pero siempre aprovecha las oportunidades para sumar pasos para que al final del día su reloj marque como mínimo 10.000 pasos.

Lo bueno y lo malo del método de Kathleen

Lo bueno del caso de Kathleen es que ha encontrado algo que le motiva y la forma de llevarlo a cabo. Gracias a ello ha logrado perder peso y estar en forma, éxito que antes no lograba con sesión de gimnasio y alta intensidad. Por lo tanto, para ella esta estrategia es perfecta.

Lo malo, más allá del reto superado, es que el entrenamiento de fuerza debe estar presente en nuestro estilo de vida, al menos un par de días a la semana. Es cierto que muchas personas lo detestan, pero existen diferentes modalidades como CrossFit, clases de entrenamiento funcional, Hyrox u otras opciones que no son las clásicas rutinas de máquinas de gimnasio.

El entrenamiento de fuerza nos ayuda a mejorar la composición corporal y evita perder músculo en procesos de pérdida de peso. Busca una actividad que te motive, aunque no tenga nada que ver con la fuerza, y añade breves rutinas de levantamiento de pesas o cargas poco a poco, sin prisa ni presión.

Al igual que Kathleen comenzó con 3.000 pasos y fue aumentándolos porque se sentía bien y le gustaba, puede que poco a poco vayas otorgándole más tiempo al entrenamiento de fuerza cuando encuentres la forma de hacerlo que te motive.

En Vitónica | Adam Shere, el cardiólogo que puso en marcha los consejos que daba a sus pacientes para transformar radicalmente su cuerpo

Imágenes | Kathleen Hart (Instagram)


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Kathleen Hart perdió 30 kilos con un método tan simple que te costará creerlo

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por
Joaquín Vico

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11 Oct

En estos meses que se avecinan, el frío va a reinar y es la excusa que siempre ponemos para no hacer deporte o no salir al exterior. Esto se va a acabar ya que no hay nada que un buen abrigo no solucione y hemos encontrado una selección de la firma The North Face aptos para todo tipo de actividades que prometen agotarse en breves:

The North Face Run Wind

Esta chaqueta multicolor está pensada para practicar running en la naturaleza ya que tiene protección cortavientos para un mejor entrenamiento, Cuenta además con detalles clásicos como bolsillos, cremallera y capucha además de partes reflectantes para mejorar la visibilidad.

Su precio es de 40 euros 99,99 euros. 

The North Face – Chaqueta De Trail Running De Mujer Run Wind

The North Face Diablo Dynamic

La lluvia ya no será un problema para salir ya que esta chaqueta mantiene tu cuerpo seco en todo momento y además es resistente al viento. Está confeccionada en poliéster bicolor con ajuste en el bajo, bolsillos, cremallera y capucha trasera.

Su precio es de 64 euros 159,99 euros.

Vans Diablo Dynamic Chaquetas, Lima Cream/New Taupegreen, S para Mujer

The North Face Dryzzle Futureligth

Este modelo está confeccionado en materiales reciclados que crean una triple capa que protege del frío, la lluvia y el viento en su totalidad. Se puede guardar en el bolsillos para mayor comodidad e incorpora una capucha aislante trasera y ajuste de puños para un uso más cómodo.

Su precio es de 100 euros 249,99 euros.

The North Face – Chaqueta De Mujer DRYZZLE FUTURELIGHT

The North Face Stolemberg 3L Dryvent

Tus rutas de senderismo serán mucho mejores gracias a esta chaqueta impermeable que mantiene la piel seca y abrigada durante todo el día. Su tono pastel contrasta con el cierre central de cremallera en negro además de contar con bolsillos, velcro en los puños y capucha trasera.

Su precio es de 120 euros 299,99 euros.

The North Face – Chaqueta De Mujer STOLEMBERG 3L DRYVENT

Nota: algunos de los enlaces aquí publicados son de afiliados y pueden reportar un beneficio.

Imágenes | El Corte Inglés y Foto de Matthew Cabret en Unsplash

En Vitónica | Chaquetas de esquí y snow: ¿cuál es mejor comprar? Consejos y recomendaciones


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El Corte Inglés contrataca las Ofertas Prime de Amazon con rebajas en abrigos The North Face al 60% de descuento

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por
Vanesa Soto

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11 Oct

Los copos de avena son uno de nuestros alimentos saludables preferidos para arrancar el día y también para recuperar energías a media tarde o tras un entrenamiento, y además nos da mucho juego a la hora de hacer recetas algo más de capricho. Si echas de menos las galletas en tu dieta habitual, esta versión más saludable puede ser un buen añadido para tomar de vez en cuando.

10 Oct

Hay personas que tienen menos masa muscular que otras, pero son más  fuertes. Si lo miramos al revés, hay personas que tienen mucha masa  muscular, pero levantan menos peso que otras. ¿Qué relación hay entre  fuerza y masa muscular? ¿Se puede entrenar más la fuerza que la masa muscular, y viceversa? Vamos a ver las principales diferencias en el entrenamiento de fuerza según nuestro objetivo.

Fuerza y masa muscular van de la mano, pero a ritmos diferentes

El entrenamiento para ganar fuerza y aumentar masa muscular tiene muchas similitudes, pero también bastantes diferencias. Un culturista enfocará sus entrenamientos en la hipertrofia muscular, siendo la ganancia de fuerza un aspecto secundario, pero que también sucede.

Un powerlifter que levanta el máximo peso posible en peso muerto, press de banca y sentadilla se centrará en las ganancias de fuerza, siendo el aumento de masa muscular un aspecto secundario.

Ganamos más fuerza absoluta que masa muscular a largo plazo

Cuando comenzamos a entrenar en el gimnasio con el objetivo y el foco dirigido a aumentar la masa corporal, podemos ganar mucha más masa muscular que en años posteriores, donde las ganancias se reducen drásticamente.

Si ponemos 10 años como ejemplo, en el primer año seremos capaces de ganar prácticamente la mitad o más de la masa muscular que conseguiremos en esos 10 años, si  entrenamos bien, claro está. Sin embargo, la fuerza absoluta crecerá  mucho más que la masa muscular en esa década.

Muestra de ello es una investigación que evaluó seis meses de entrenamiento para ver cuáles eran las ganancias de fuerza y de masa muscular. La fuerza aumentó un promedio de un 21%, mientras que la masa muscular creció un 7%.

Las adaptaciones de fuerza y masa muscular son diferentes

Cuanto más agrandemos las fibras musculares, más fuerza absoluta podrán ejercer. Realmente la fuerza relativa de cada fibra muscular irá disminuyendo, es decir, aunque levantemos más peso en total, cada fibra muscular generará menos tensión y menos fuerza.

Esa es la razón por la que un culturista a lo largo de los años levantará más peso, pero no tanto como la relación músculo-fuerza debería. Con un powerlifter ocurrirá lo contrario: optimizará la tensión de cada  fibra muscular y con menos masa muscular podrá levantar más peso.

Las adaptaciones de fuerza se deben a diferentes factores neurales como el reclutamiento de unidades motoras y la mejora en la frecuencia de disparo. Por lo tanto, aunque haya ganancias de fuerza y de masa muscular simultáneamente, serán dispares según el entrenamiento que realicemos.

Eso permite que deportes como el fútbol, por ejemplo, hagan que sus jugadores sean más fuertes, pero no aumenten mucho su peso corporal. En corredores de fondo ocurre lo mismo, ya que nos interesa tener más fuerza, pero no subir el peso.

Diferencias del entrenamiento de fuerza y de hipertrofia muscular

Intensidad para fuerza y volumen para hipertrofia

La intensidad es la clave para ganar fuerza, mientras que el volumen es la variable principal de la hipertrofia muscular. Si queremos ganar fuerza tendremos que levantar cargas pesadas a bajas repeticiones. Un rango de una a cinco repeticiones con un 80% o más de 1RM es lo idóneo para aumentar la fuerza.

Para ganar masa muscular tenemos que realizar muchas series con cargas de diferentes intensidades. El rango ideal es una carga que nos permita realizar entre ocho y 14  repeticiones, pero obtendremos ganancias de músculo en intensidades más  altas y más bajas.

La diferencia principal es que para ganar fuerza tenemos que centrarnos en esas cargas elevadas, pero para la hipertrofia muscular nos servirá cualquier carga, siempre que vayamos al fallo muscular o nos quedemos cerca.

Cercanía o lejanía al fallo muscular

El entrenamiento para ganar fuerza genera mucha fatiga,  por lo que es recomendable no llegar al fallo muscular. Además, cuando  nos cuesta levantar la carga o estamos fatigados tenderemos a empeorar la técnica, lo que puede acarrear una lesión.

Si queremos agrandar nuestra musculatura deberemos estar cerca del fallo muscular.  Por lo tanto, la principal diferencia para ganar fuerza o masa muscular  es que en el primer caso nos quedaremos lejos del fallo muscular y en  el segundo iremos cerca del mismo.

Velocidad de ejecución

Si el objetivo es ganar fuerza debemos mover la carga lo más rápido que podamos.  Una carga elevada se moverá lenta, pero nuestra intención será moverla  lo más rápido posible. Este detalle mejora las adaptaciones neurales  propias de la fuerza.

Si el objetivo es aumentar nuestra masa muscular no importa la velocidad de ejecución, ya que se puede conseguir con distintas velocidades, desde más rápida a más lenta.

Descanso entre series

El entrenamiento de fuerza con cargas altas requiere de descansos completos, de al menos tres minutos hasta cinco o incluso siete minutos. Aquí no buscamos esa sensación de hinchazón muscular, sino que buscamos calidad en el levantamiento.

La hipertrofia muscular sí necesita de esa sensación de hinchazón muscular, ya que eso favorece diferentes sustancias de desecho y acumulación de metabolitos requeridos para el aumento de masa muscular.

Ese descanso debe permitirnos afrontar la siguiente serie con garantías, pero no  debe ser completo para retener en la zona dichos metabolitos y aumentar  la concentración de sangre e hipoxia en el músculo. Unos dos minutos puede ser una recomendación general, que podemos disminuir según las preferencias y la intensidad de la carga.

Mismos ejercicios, pero en distinta proporción

El entrenamiento de fuerza se centra en ejercicios multiarticulares que involucran gran cantidad de masa muscular, dejando como auxiliares a  los ejercicios de una sola articulación y el trabajo en máquinas  guiadas. Para ganar masa muscular ocurre lo contrario: nos centramos en aislar los músculos, pero también realizado a “modo auxiliar” ejercicios básicos.

Cuando queremos ganar fuerza no pueden faltar ejercicios como sentadillas, peso muerto o press de banca,  así como sus variantes. Para el crecimiento muscular también los  usaremos, pero no serán principales, hasta el punto que puede optar por  no realizarse alguno de ellos como el peso muerto por su gran demanda física en relación a las ganancias musculares que nos ofrece.

En Vitónica | Al entrenar con pesas te puedes convertir en un tractor o en un fórmula 1: cuál eres tú y por qué

Imágenes | Alonso Reyes, CATHY PHAM, Sven Mieke, Samantha Gades y

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Ganar fuerza no es lo mismo que ganar músculo: cómo entrenar con pesas según lo que quieras potenciar

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por
Joaquín Vico

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10 Oct

La cafeína es un compuesto seguro presente en varios alimentos como el cacao, pero especialmente en el café. Este estimulante debe consumirse en sus proporciones y momentos correctos, ya que de no hacerse así puede generar efectos indeseables, como un empeoramiento de la calidad del sueño. Pensamos que un café por la mañana no tiene efecto alguno en la calidad del sueño nocturno, pero sí que puede afectar.

Cafeína, adaptación y calidad del sueño

El mecanismo de actuación de la cafeína es impedir que la adenosina actúe sobre las células cerebrales, evitando así la somnolencia. Esa es la razón por la que se utiliza para aumentar la concentración y alejar el sueño, puesto que al no dejar unirse la adenosina a la neuronas, no nos dormiremos.

El problema de la cafeína es que no se recomienda tomar en horas cercanas a las que nos vamos a la cama. Algunas personas hablan de las seis de la tarde, otras citan el café de después de comer como último café recomendado, y así puedes encontrar todo tipo de consejos.

Más que la hora, influirá la cantidad de cafeína que hayas tomado hasta ese momento y si eres consumidor habitual de cafeína o no. Hay personas que se toman un café después de cenar, y se van a dormir. No es lo común, pero las hay, lo que muestra que no hay una recomendación que sirva para todo el mundo.

Lo que sí es destacable es que si nos pasamos de cantidad, aunque sea a las siete de la mañana, podemos disminuir la eficiencia del sueño nocturno. Así lo observaron los investigadores de un estudio que dieron un expreso doble que contenía 200 mg de cafeína a los sujetos del estudio.

Dichos sujetos consumían uno o dos cafés por día, por lo que aunque no es mucho, sí estaban algo adaptados a la cafeína. Lo que encontraron es que a las 11 de la noche, hora a la que se fueron a dormir, la actividad cerebral estaba aún alterada y la eficiencia del sueño fue menor que los que no habían tomado esos 200 mg de cafeína a las siete de la mañana.

No elimines la cafeína, solo ten en cuenta que puede interferir en tu sueño

El objetivo de esta investigación no es eliminar la cafeína de tu vida, ni mucho menos. La cafeína tiene efectos muy positivos en la salud, siempre que se consuma en dosis y momentos adecuados. No es común tomarnos 200 mg de cafeína de golpe, sea a la hora que sea.

La idea es que la cafeína no disminuya la calidad del sueño, porque entonces necesitaremos más cafeína al día siguiente y tendremos peor calidad del sueño, por lo que el día siguiente vendrá con aún más cafeína. Ese es el bucle que no se puede cumplir bajo ningún concepto.

Si te sientes dentro de ese círculo vicioso, prueba a eliminar la cafeína completamente durante una semana para que eliminar las adaptaciones que tienes hacia ella. Puede que en esa semana te duela un poco la cabeza, es normal si tenías una alta dependencia.

Notarás como duermes mejor y poco a poco notas como necesitas menos dosis. Evita caer de nuevo en el bucle aumentando más y más la cafeína, pero disfruta tus tazas de café porque, siempre que no afecten al sueño, son excelentes potenciadores del cerebro y tienen beneficios para la salud.

En Vitónica | Café sí, pero cuánto: la ciencia explica cuál es la cantidad de café que puedes tomar al día de forma segura

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El café que te tomas por la mañana puede ser el que no te deja dormir por la noche

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por
Joaquín Vico

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10 Oct

El periódico The Guardian propone diferentes deportes según la década en la que te encuentres, ya sea por el disfrute que producen, por las exigencias o por la facilidad para realizarlos. La gimnasia deportiva puede ser practicada durante toda la vida, pero hay etapas como la niñez o la adolescencia en la que tenemos más flexibilidad, por ejemplo. A su vez, empezar a jugar a pádel a los 40 años puede ser una buena idea, pero nos costará más trabajo que si hemos probado antes algún deporte de raqueta. Por lo tanto, esta lista de deportes y décadas no tiene más sentido que el de probar deportes nuevos cada vez, pero puedes practicarlos todos cuando te apetezca sin depender de la edad.

Deporte durante toda la vida: décadas y actividad que encajan a la perfección

Niños: todo el movimiento que puedan

Los niños necesitan moverse por todos lados y de todas las maneras. No es recomendable que se centren únicamente en un deporte, ya que es en los primeros años de vida cuando se crean los esquemas motores que luego utilizaremos toda la vida.

Esa es la razón por la que vemos a personas más coordinadas que aprenden rápidamente a bailar o los elementos técnicos de un deporte nuevo, y otras personas a las que les cuesta más. Más que deporte, el niño debe jugar y divertirse con el ejercicio físico.

Adolescentes: todo tipo de deportes de equipo

A medida que cumplimos años vamos reduciendo la cantidad de actividad física o movimiento diario. Actualmente con el uso de dispositivos móviles cada vez pasamos más tiempo sentados y menos jugando o practicando deporte. La adolescencia es una época en la que debemos seguir divirtiéndonos con el deporte y probar todos los que podamos hasta dar con el que nos atraiga de verdad.

Gracias a los institutos es más fácil practicar deportes colectivos como voleibol, balonmano, baloncesto o el siempre presente fútbol. Como hemos comentado al inicio, tienen cabida aquí todos los deportes, como el tenis para desarrollar la coordinación con las manos, o el atletismo para potenciar las cualidades atléticas, aunque no sean deportes de equipo.

20 años: el tenis

The Guardian propone el tenis en la década de los 20s porque entre los 20 y los 30 años hay muchas inscripciones a la práctica de este deporte. Es un deporte individual que permite jugarse en cualquier momento y además existe una modalidad llamada cardio tenis que se parece más a un HIIT (entrenamiento de intervalos a alta intensidad) que al tenis.

30 años: conéctate

La década de los 30’s puede ser un buen momento para probar disciplinas como el yoga o el pilates para centrarnos en nosotros mismos. Entre los 30 y los 40 años se suelen tener los hijos, y eso hace que necesitemos ratos de tranquilidad, también por el trabajo en el que cada tenemos más ocupaciones.

Las sesiones de alta intensidad también son una buena idea para acortar tiempos y no dejar de entrenar aún cuando tengamos poco espacio libre para ello.

40 años: running

Con “la crisis de los 40” son muchas las personas que se decantan por la carrera o por deportes de resistencia como el ciclismo. Recuerda que hay que estar en forma para correr y no correr para estar en forma, así que, lo practiquen en la década que sea, hazlo de forma progresiva y sin subidas drásticas de volumen.

50 años: levantamiento de pesas

El levantamiento de pesas tenía que aparecer en algún momento, y The Guardian lo ha situado en la década de los 50s. La razón es la pérdida acelerada de masa muscular que se dispara en esta época, especialmente en las mujeres que pasan la menopausia.

El trabajo de fuerza ha de estar presente durante toda la vida, como el resto de deportes, pero si a los 50 años aún no has comenzado, debes hacerlo ya. Eso te permitirá mantener tu masa muscular, e incluso mejorarla, además de proteger también tus huesos y tu salud en general.

Década de los 60’s y 70’s: el fútbol caminando

Si no hemos realizado una vida activa hasta los 60 años, tendremos más problemas para llegar a altas intensidades que las personas que vienen realizando ejercicio físico desde años atrás. Eso no significa que no podamos entrenar, ni mucho menos, simplemente que hemos de escoger actividades de menor impacto e intensidad al inicio e ir progresando poco a poco.

El fútbol caminando es un deporte que se inventó en 2011 por el Chesterfield FC para invitar a todos a moverse más, especialmente a los mayores de 60 años a combatir la soledad con la excusa del deporte. Hoy en día existen más de mil clubes afiliados. Lo mismo ocurre con el baloncesto andado, que como podrás imaginar, al igual que el futbol caminado, consiste en practicar el deporte sin correr.

Desde los 80’s hacia delante: equilibrio y control

A partir de los 80’s es importante seguir moviéndonos, pudiendo incorporar actividades como pilates, yoga, danza y tai chi. Con estas edades debemos cuidar el equilibrio ya que pueden aparecer caídas, y si no hemos sido activos durante la vida, esa caída puede conllevar una fractura ósea.

Esa es la razón por la que debemos hacer ejercicio físico durante toda la vida, pero siempre con cabeza y acorde a nuestro nivel. Si has sido activo durante toda la vida podrás ser capaz de correr y de practicar deportes a estas edades. Sin embargo, no es lo común, así que las disciplinas de control y equilibrio, acompañadas con elementos de fuerza, son una buena opción en este caso.

En Vitónica | Vive más, mejor y durante más tiempo con esta combinación de ejercicios

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Un deporte para cada década de la vida: esta es la actividad que mejor encaja según tu edad

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por
Joaquín Vico

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10 Oct

Incorporar ajo a nuestros platos no sólo puede agregar mucho sabor y aroma a los mismos, sino que además sólo un diente de ajo al día puede aportar estos increíbles beneficios.

Los nutrientes de un diente de ajo

Un diente de ajo posee poco menos de cinco calorías y sólo aporta carbohidratos complejos, ofreciendo una ínfima cantidad de proteínas y grasas al organismo.

En un diente de ajo podemos encontrar además de mucho aroma y sabor, una  enorme variedad de vitaminas y minerales valiosos para nuestro cuerpo;  especialmente potasio, fósforo y magnesio, así como vitaminas del grupo B y  compuestos fenólicos con acción antioxidante y antiinflamatoria.

Estos últimos son los responsables de todos los beneficios que el ajo puede  brindar a nuestro organismo, aun consumido en pequeñas proporciones, como la ingesta de un diente de ajo al día.

Los beneficios de consumir un diente de ajo al día

Muchos estudios realizados con seres humanos utilizan elevadas dosis de ajo  empleadas como suplemento. Así, hay investigaciones que señalan que ayuda a reducir los niveles de colesterol así como a minimizar el riesgo de aterosclerosis, hipertensión, diabetes, dislipemias, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

Por otro lado, también se ha vinculado la suplementación con ajo con un inferior riesgo de sufrir cáncer gástrico y un estudio que examinó los efectos de consumir sólo un diente de ajo cada día por 30 días en personas con diabetes tipo 2, concluyó que puede ocasionar reducciones considerables en el colesterol malo y triglicéridos e incrementar los niveles de colesterol bueno o HDL.

Asimismo, hay investigaciones que señalan que puede tener un efecto positivo sobre la presión arterial, ya que además de controlar lípidos en sangre y tener  acción antiinflamatoria tiene un efecto diurético y propiedades antiagregantes, por lo que reduciría la probabilidad de que se formen trombos sanguíneos en nuestro cuerpo.

Suplementos de ajo, ¿la mejor opción?

Dado que muchas investigaciones utilizan suplementos de ajo y con ellas una  dosis muy superior de este alimento a la que podemos consumir a diario, pareciera ser que la ingesta de dichos complementos es la opción ideal.

No obstante, los suplementos no son regulados por la FDA y por lo tanto, se  desconocen las dosis máximas permitidas así como también sus potenciales  riesgos o efectos negativos.

Además, también hay muchas investigaciones que muestran que incluir el ajo  fresco y picado como alimento constituye una opción libre de efectos secundarios e igualmente beneficiosa para nuestro organismo, pudiendo además ser un excelente condimento de múltiples platos.

Por otro lado, el ajo en polvo y el aceite de ajo podrían resultar igualmente beneficiosos, aunque no hay estudios al respecto que corroboren sus ventajas como si las hay con el ajo fresco o natural.

Consumir ajo, ¿tiene efectos negativos?

Si bien el consumo de ajo no resulta contraproducente, la realidad es que puede ser poco tolerado por determinadas personas, especialmente si se sufre de  reflujo gastroesofágico, gastritis o síndrome de intestino irritable.

El ajo contiene fructanos, que se digieren parcialmente por nuestro cuerpo, por lo que puede ocasionar hinchazón y gases abdominales, agravando los síntomas de colon irritable.

Por otro lado, una razón muy frecuente por la cual la gente no utiliza ajo es el olor intenso que puede dejar en nuestra boca y en nuestras manos.

Para esto último, el simple lavado con jabón no es suficiente, por lo que puede ser recomendable colocar las manos bajo el agua y frotar algo que sea de acero inoxidable como la tapa una olla o una olla propiamente dicha, para eliminar efectivamente el olor.

Al mismo tiempo, se sugiere llenar las manos con una cucharadita de sal, dos  cucharaditas de bicarbonato de sodio y un poco de agua, para formar una pasta que frotaremos y posteriormente enjuagaremos con agua y jabón, propiciando así la desaparición del olor intenso que el ajo puede dejar en nuestras manos.

Estos son todos los beneficios que podemos obtener del consumo de ajo y los  consejos para aprovechar al máximo sus nutrientes, sin riesgos para la salud y sin efectos indeseados tras su manipulación.

En Vitónica | Todo sobre el ajo negro: propiedades, beneficios y su uso en la cocina

Imagen | Foto de portada: Mike Kenneally, foto 1: Jumpstory, y foto 2: Jumpstory


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Sólo un diente de ajo al día puede aportar estos increíbles beneficios

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por
Gabriela Gottau

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10 Oct

Hoy 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, nos hemos despertado con los alarmantes datos de La Fundación FAD Juventud, anteriormente Fundación de Ayuda contra la Drogadicción. En este artículo detallamos los números que no dejan indiferente a nadie y demuestran que, al igual que ocurre actualmente con enfermedades como la obesidad, la salud mental se nos está yendo de las manos y en el futuro, si no lo es ya, habrá problemas para revertir las cifras a épocas pasadas.

La salud mental en jóvenes cae en picado

Los datos del “Barómetro Juvenil 2023. Salud y Bienestar” de la Fundación Mutua Madrileña y Fad Juventud se han obtenido al entrevistar a más de 1.500 jóvenes españoles de entre 15 y 29 años. Estos son los principales hallazgos obtenidos y publicados por la Fundación FAD Juventud.

“Un 59,3% de jóvenes manifiesta haber tenido algún problema de salud mental en el último año mientras que, en 2017, cuando se hizo el primer barómetro, el porcentaje era del 28,4%”.
Cada vez se pide más ayuda profesional: dos de cada tres jóvenes de los que dicen tener problemas lo han hecho (62,5%), frente al 51% de 2021.
Uno de cada tres jóvenes manifiesta haber tomado psicofármacos y la mitad de ellos lo ha hecho sin prescripción.
Por primera vez hay más jóvenes que han pensado en suicidarse al menos alguna vez (48,9%)  que los que no lo han pensado nunca (47%).

El aumento con respecto a años anteriores es desmesurado

Cada vez aumentan más los porcentajes adolescentes y jóvenes que han experimentado problemas de salud mental en el último año. Las cifras incluso doblan ya las que se obtuvieron en el primer barómetro Juvenil en el 2017, siendo solamente el 36,6% de los jóvenes los que no han cursado problema alguno de salud mental en el último año.

El 17,4% de los jóvenes experimentan dichos problemas de salud mental continuamente o con frecuencia. Eso indica que cuatro de cada diez jóvenes experimenta continuamente síntomas asociados a la falta de salud mental: cansancio o falta de energía, sensación de estar triste o decaído, miedo ante el futuro, problemas para concentrarse, poco interés en hacer las cosas, e incluso ataques de ansiedad y problemas para dormir.

Todos los datos son alarmantes, pero hay algunos en los que los órganos competentes deben poner el foco de inmediato: uno de cada tres jóvenes ha tomado psicofármacos; uno de cada cuatro jóvenes ha experimentado alguna vez ideas suicidas, siendo el 11,3% quienes piensan en el suicido con cierta frecuencia y el 13,8% los que lo experimentan continuamente.

Principales barreras para buscar apoyo profesional

En el último año, dos de cada tres adolescentes y jóvenes que han tenido problemas psicológicos, psiquiátricos o de salud mental han pedido ayuda profesional, pero un tercio de los mismos no lo ha hecho. Las principales razones son el coste que supone hacerlo, el pensar que puede solucionarlo por su cuenta, no considerarlo un problema grave, vergüenza que lo sepan otras personas u otras razones.

La cuestión económica es la que aparece en primer lugar con un 37% – 38% de personas que la señalan como principal barrera a la hora de acudir a un profesional. Una vez más, los órganos competentes en este aspecto deben mirar con lupa estos datos y actuar en consecuencia.

¿Qué podemos hacer desde hoy?

Más de la mitad de los jóvenes que toma, o ha tomado, psicofármacos lo ha hecho sin prescripción médica, según los datos de la Fundación FAD Juventud. La automedicación es un problema de salud grave que debe controlarse.

El ejercicio físico es una alternativa válida, que no necesita prescripción médica y que no tiene los efectos secundarios de los fármacos. Se necesita mayor desarrollo en inteligencia emocional y más carga psicológica en edades tempranas. ¿De qué nos sirven jóvenes que son expertos en robótica y se saben todos los acontecimientos de la historia si tienen problemas de salud mental?

El mundo actual dista mucho del que teníamos hace 100 años, y mucho más del que existía hace mil años. Sin embargo, nuestro genes son prácticamente los mismos, ahora nos comparamos en redes sociales con otras personas, vivimos estresados por aprobar exámenes y tenemos una inmensa carga emocional en la adolescencia, una época nada fácil a nivel mental.

En año que viene volveremos a tener datos de un nuevo Barómetro Juvenil de Salud y Bienestar. Si no prevenimos una subida de estas cifras, los números serán aún más alarmantes.

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La noticia

“Un 59,3% de jóvenes ha tenido problemas de salud mental en el último año”: estas son las escalofriantes cifras en el Día Mundial de la Salud Mental

fue publicada originalmente en

Vitónica

por
Joaquín Vico

.

10 Oct

La salud física y la salud mental van de la mano en un gran número de casos, razón por la cuál el ejercicio físico se ha considerado como un fármaco más a la hora de tratar alteraciones mentales como la ansiedad y la depresión. El creciente número de diagnósticos de dichas enfermedades ha hecho que aumente con él los medicamentos antidepresivos. Sin embargo, dichos fármacos no son eficaces para todo el mundo y pueden tener efectos secundarios. ¿Y si utilizamos el running como pastilla para tratarlos?

El running como pastilla para tratar ansiedad y depresión

El ejercicio físico es una alternativa al tratamiento farmacológico frente a numerosas enfermedades, entre ellas la ansiedad y al depresión. Una publicación de este año en el Journal of Affective Disorders comparó los efectos sobre la salud física y mental del running frente a los antidepresivos.

Se basaba en hipótesis y hallazgos de estudios anteriores que habían encontrado que el running era igualmente efectivo que la medicación antidepresiva en personas con depresión leve a moderada. En los casos de depresión grave el ejercicio ayuda mucho, pero puede tener que complementarse con otros tratamientos farmacológicos.

El hallazgo del estudio citado anteriormente es claro: la medicación antidepresiva y el ejercicio tienen porcentajes de remisión similares y efectos similares sobre los niveles autoinformados de depresión y ansiedad. Es decir, obtenemos prácticamente los mismos beneficios, pero sin efectos secundarios y mejorando nuestra salud física con el ejercicio.

El ejercicio físico como el running puede incluso tener una recuperación más temprana y de mayor nivel que los fármacos. El único escollo del running es que muchas personas prefieren tomarse una pastilla que hacer ejercicio físico, y ese es un arduo trabajo social que falta por hacer.

Razones por las que el running y el ejercicio físico funciona como (o más) que una pastilla

El ejercicio físico no abarca solamente el aspecto fisiológico, que es el que logra cascadas que involucran mecanismos que ayudan frente a la ansiedad y la depresión. A nivel biológico se sabe que el ejercicio afecta a las vías neurobiológicos y fisiológicas, reduciendo factores como el estrés oxidativo, el cortisol o la inflamación.

A nivel social, comenzar a correr puede llevarnos a integrarnos en un club de atletismo, a conocer personas en el gimnasio o cualquier aspecto que potencie las relaciones sociales. No hay duda que interactuar con los demás nos ayuda a todos a sentirnos mejor.

Al sentir que vamos mejorando nuestras marcas, e incluso nuestra composición corporal, hay factores como la autoestima que pueden aumentar también. Todo en su conjunto ayudará a la tercera pata de la salud, la parte mental. La unión de bienestar físico, social y mental es la verdadera salud, y el ejercicio físico es una piedra angular que los une todos.

En Vitónica | Running y autoestima: así puede ayudarte salir a correr cada día

Imágenes | Jozsef Hocza (Unsplash), Jonathan Borba (Unsplash), Martins Zemlickis (Unsplash)


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Running o antidepresivos: qué es mejor tomar para tratar la ansiedad y la depresión

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Vitónica

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Joaquín Vico

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